Congela, revuelve y a disfrutar. Cuando llega la hora de hacer un break para relajarse y tomarse una copa, puedes hacerlo de la forma más elegante y divertida. Solo tienes que llenar el molde con agua dejando los pequeños palos ahí donde están y dejarlo en el congelador un par de horas.
Cuando estén congelados, tendrás los cubitos más 'jazzy' posibles. Cubitos en forma de guitarra con su mastil incluído. La Cubitera Jazz está hecha de una silicona especial que dura muchísimo tiempo dándole a los cubitos siempre la misma forma.